El potrero como receta: la lógica de Scaloni para recuperar el alma de la Selección en los octavos de final

gol argentina cabo verde

Tras el sufrimiento extremo ante Cabo Verde, el entrenador mete mano en el once titular para enfrentar a Egipto. Vuelven la experiencia de Tagliafico, el equilibrio de Paredes y la intensidad de Julián Álvarez.

Aceptar que el Mundial 2026 se puso chivo para todos es el primer paso para entender dónde estamos parados. No hay una sola selección en la Copa del Mundo que haya podido mantener el brillo de la previa, sencillamente porque los rivales juegan, las condiciones cambian y el libreto táctico muchas veces se quema en los papeles.

Ganamos los cuatro partidos y el registro frío dice que el nivel es aceptable, pero el sufrimiento extremo en Miami ante Cabo Verde nos dejó una lección flotando en el aire.

Cuando la pelota no fluye y el juego se traba, lo único que te salva es el espíritu y el temperamento; si los muchachos no sacaban esa guapeza de barrio el otro día, hoy estaríamos armando las valijas con una frustración térmica.

Por eso, para enfrentar a Egipto, Lionel Scaloni decidió apelar a la lógica pura y meter tres cambios cantados en el equipo para devolverle la dinámica y el orden al campeón del mundo.

El fútbol de alto nivel te exige estar fino en la tenencia y nosotros somos un equipo que se defiende con la pelota. El error contra los africanos fue apurarse, querer atacar en uno o dos toques apenas recuperábamos el esférico, sin juntar esos cinco o seis pases previos que desgastan al rival y nos acomodan en la cancha.

Con la confirmación de Nicolás Tagliafico en el lateral izquierdo recuperamos oficio, experiencia y rigidez en la marca. En el medio, el regreso de Leandro Paredes como eje posicional acomoda las piezas: llegó tocado desde lo físico, pero ya estando al ciento por ciento nos da el equilibrio que faltaba y le permite a Alexis Mac Allister soltarse o regular las cargas después del esfuerzo bárbaro e incómodo que hizo jugando retrasado.

Lionel Scaloni busca recuperar el alma de la Selección Argentina.

Lionel Scaloni busca recuperar el alma de la Selección Argentina.

Arriba, el ingreso de Julián Álvarez nos garantiza esa primera presión asfixiante sobre la salida de los centrales egipcios para recuperar alto y volver a mandar en el desarrollo.

En las paradas difíciles, cuando la estrategia se nubla por el cansancio de un calendario que te da menos descanso a medida que avanzás, el cuerpo técnico hizo lo correcto: les recordó a los jugadores cómo resolvían las situaciones en el potrero, en sus casas, cuando eran chicos y no tenían la pelota.

Hay momentos donde hay que raspar, morder y volver a las bases de nuestro fútbol para destrabar una llave eliminatoria. Mientras tanto, la tranquilidad más grande pasa por ver que Lionel Messi, con sus 39 años y los 120 minutos que arrastra en las piernas del último partido, no acusó ninguna molestia y va a estar de arranque guiando la ilusión.

Con pantalones y medias blancas acompañando la clásica camiseta celeste y blanca, la Scaloneta sale a la cancha a jugar los octavos con el cuchillo entre los dientes y la pelota bajo la suela, buscando meterse entre los ocho mejores con las armas que nos hicieron grandes.

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