El gobernador Maximiliano Pullaro oficializó un nuevo protocolo de seguridad destinado a internos de alto perfil en el Servicio Penitenciario provincial. La medida establece la prohibición absoluta del ingreso de paquetes o mercaderías por parte de familiares de los reclusos.
A partir de ahora, elementos de higiene, vestimenta y alimentación básica serán provistos exclusivamente por el Estado. El objetivo es eliminar cualquier canal de ingreso de teléfonos celulares, estupefacientes o elementos cortantes que suelen camuflarse en las encomiendas. Esta decisión busca cortar la conexión logística entre los líderes de organizaciones criminales y el exterior, reforzando la seguridad en toda la provincia.

