Periurbanos: publican información técnica de apoyo para regulaciones comunales

Tras 6 años de trabajo conjunto, Casafe y el Ministerio de Agricultura y Ganadería de la Nación redactaron un compendio de pautas para el uso responsable de fitosanitarios. El trabajo fue revisado y publicado por la delegación Argentina del ILSI (Instituto Internacional de Ciencias de la Vida).

Al cabo de treinta y nueve jornadas técnicas sobre Buenas Prácticas de Aplicación de Productos Fitosanitarios realizadas en todo el país durante seis años ininterrumpidos, finalmente la Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes (Casafe) y el Ministerio de Agricultura y Ganadería de la Nación elaboraron un documento que compendia todas las experiencias y evidencias técnicas para un uso seguro de estos insumos en zonas periurbanas. El objetivo sigue siendo brindar criterios claros para la elaboración de regulaciones en torno a centros poblados en todo el país.

El trabajo fue publicado en julio por la delegación Argentina del ILSI (sigla en inglés del Instituto Internacional de Ciencias de la Vida) y lleva la firma de los ingenieros agrónomos Federico Elorza, coordinador técnico de Casafe, y el coordinador de BPA de la cartera nacional Eduardo Moavro.

La génesis del mismo se remonta al 2013, cuando las partes diseñaron juntas el informe “Pautas de aplicación de productos fitosanitarios en áreas periurbanas”, generado ante la necesidad de homogeneizar las múltiples reglamentaciones que emitían municipios y comunas en todo el país, algunos prohibiendo su uso o estableciendo fuertes restricciones. “Eran muy variables, desde 50 metros de prohibición hasta 5.000”, recordó Elorza. Sin embargo “no hubo mucha repercusión política, fue cajoneado”.

A partir de esta experiencia, junto a las autoridades nacionales, decidieron “salir a mostrar al campo el trabajo que se hizo y así nacieron las jornadas de demostración de aplicaciones”. Desde 2014, bajo este formato que implica convocar a vecinos, docentes, funcionarios y público en general, realizaron 39 jornadas en varias provincias en las que mostraron pulverizaciones terrestres y aéreas a más de 7.000 personas. “Se medía la deriva: cual era la distancia a la que llegaba una gota con un equipo bien regulado”, contó el técnico. Los asistentes corroboraron que “el promedio varió entre 9.7 metros para aplicaciones terrestres y 45 para las aéreas”. El cúmulo de datos recabados en estos encuentros dieron forma al documento que se publicó en julio.

Elorza explicó que al ser publicado por el ILSI “tuvo revisión de otros profesionales, como corresponde a cualquier trabajo que se quiera publicar, y brinda información técnica validada de cómo hacer aplicaciones”. El documento también detalla la metodología de cada experiencia e incluye orientaciones para la constitución de equipos profesionales y normativas en aquellos municipios o comunas interesados en regular la actividad. La idea es “que todos estén de acuerdo; no sólo el agro, sino las personas que no pertenecen al sector y ponen en tela de juicio las aplicaciones; sumando a las autoridades, para que sean partícipes de esta discusión, porque en definitiva se beneficia todo el municipio”.

“Lo que nosotros pretendemos es que sea información técnica para aquellos gobiernos, comunales o provinciales, que quieran o deban tomar una decisión respecto a establecer distancias de aplicación”, reiteró. A poco de su publicación, relató Elorza, en Casafe se sorprendieron gratamente por la “gran cantidad de llamados de municipios”. Y aunque por la pandemia no han podido organizar nuevas jornadas, sí tuvieron reuniones virtuales con varios distritos. Uno de esos contactos fue con el Concejo Deliberante de Rafaela, a cuyos miembros le mostraron su trabajo. “Y hay varias localidades que están tomando esta información como base técnica para poder trabajar”, dijo, aunque en muchos casos -admitió- “hay una gran incidencia de decisiones que son más bien políticas”.

Elorza aclaró que el documento no pretende ser “una biblia”, sino un cúmulo de información para aportar a una discusión necesaria en toda comunidad. “Esas discusiones tienen que darse con todas las partes, porque en definitiva cuando se establecen normativas debe hacerse con el consenso de la comunidad”, dijo, y afirmó que mientras antes se dictaban normativas unilaterales “hoy se abren las discusiones y eso es lo bueno”.

Campo Litoral

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